Una innovadora exposición que muestra cómo las artes —junto con la dieta, el sueño, el ejercicio y la naturaleza— son el quinto pilar olvidado de la salud
Desde la cuna hasta la tumba, participar en las artes tiene efectos notables en nuestra salud y bienestar. La música apoya el desarrollo arquitectónico del cerebro de los niños. Los pasatiempos artísticos ayudan a nuestros cerebros a mantenerse resistentes contra la demencia. La danza y los trucos de magia construyen nuevas vías neuronales para personas con lesiones cerebrales. Las artes y la música actúan como fármacos para disminuir la depresión, el estrés y el dolor, reduciendo nuestra dependencia de la medicación. Asistir a eventos de música en vivo, museos, exposiciones y teatro disminuye nuestro riesgo de futura soledad y fragilidad. Participar en las artes mejora el funcionamiento de todos los principales sistemas orgánicos del cuerpo, incluso ayudándonos a vivir más tiempo.
Esto no es sensacionalismo, es ciencia: los resultados de décadas de estudios que recopilan datos de neuroimagen, biomarcadores moleculares, sensores portátiles, evaluaciones cognitivas y registros de salud electrónicos. De la profesora Daisy Fancourt, científica y comunicadora científica galardonada y directora del Centro Colaborador de Artes y Salud de la Organización Mundial de la Salud, este libro cambiará fundamentalmente la forma en que valoras y te involucras con las artes en tu vida diaria y te dará las herramientas para optimizar cómo, cuándo y qué artes utilizas para lograr tus objetivos de salud. Las artes no son un lujo en nuestras vidas. Son esenciales.